La publicidad en la red de redes

Atrás han quedado los tiempo en que buscábamos en la sección de “anuncios” de los periódicos por todo aquello en lo que estábamos interesados; es más, la cosa tenía tanto éxito, que conozco de muchos que la miraban sólo por diversión, sin ningún interés real, algo bastante curioso cuando por tradición estamos en un país en el que se lee poco por entretenimiento (quizá deberíamos preguntar por qué, jeje).

Hoy, la emoción de encontrar cosas interesantes en esa sección es casi totalmente inexistente: ambas, la emoción, y la sección. Primero, porque la segunda ha quedado relegada a media página en la gran mayoría de los diarios, y en los otros simplemente ha desaparecido; y la primera, porque ahora hay múltiples maneras de acceder a toda clase de anuncios sin recurrir a la prensa, y porque los conocemos casi al mismo tiempo en que se crean. ¿Y a qué debemos esto? Por supuesto, al milagro de internet.

Desde que la red de redes llegó a nuestras vidas, y poco después los dispositivos móviles con acceso a ella,  lo que se llevan son las webs de anuncios y las aplicaciones, y ya nadie espera ver ninguna clase de anuncio interesante en ningún medio escrito. Por supuesto, la gente joven es la que más controla no sólo el medio, sino también lo que se anuncia, y así cada día se conocen más anuncios de compra, venta, intercambios y toda clase de transacciones, a veces hasta trueques, a través de internet. Y es que la rapidez de respuesta y contacto entre interesados, unido a la gran cantidad que llega en apenas unos segundos, es imposible de superar por cualquier revista o periódico, por más vendido que sea, y esa es la verdad.

A veces añoramos tiempos pasado, y siendo sinceros, sí que hemos perdido algo al dejar todo en el mundo virtual. Puede que objetivamente la forma de hacer anuncios en el pasado no fuera ni mucho menos mejor que la de ahora, pero en fin, es difícil emular la expectación con la que nos asomábamos a esa sección sin saber lo que te ibas a encontrar; ahora, entre imágenes, comentarios y descripciones, eso se ha perdido, aunque por supuesto la eficacia ha crecido hasta límites insospechados. Vamos, que si no consigues lo que quieres, es porque o no lo has buscado bien, o simplemente no existe; incluso la primera opción no parece muy factible, porque cualquier buscador web es un experto en encontrar las cosas más inverosímiles.

Pero si podemos poner nuestro granito de arena para que buscar toda clase de anuncios aún pueda emocionar a alguien, aquí estamos.